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Distribuidora Rabie


   Esta empresa ha llegado a convertirse
        es una fuente de empleo para
        casi tres mil personas, siendo una de las
        más grandes, competitivas e innovadoras de
        la industria a través de una
        historia de más de 100 años
        de esfuerzo y superación.






Al igual que muchas empresas chilenas, la historia del éxito de Rabie viene de muchos años atrás. De la mano de un inmigrante palestino, don Nicolás Rabié, que se instaló en la vieja ciudad de Chillán en 1902, año en que fundó la Casa Rabié. Más de veinte años después, el negocio había crecido a tal punto que don Nicolás ya era capaz de mantener una oficina en París y así enviar a puntos clave de nuestro país telas del viejo mundo, estableciendo también de esta forma un sistema de distribución. En los años 30, Casa Rabié era ya la empresa comercial más grande de Chillán y con alcance nacional, con la estabilidad suficiente para superar los difíciles episodios que estarían por venir, entre ellos el desastroso terremoto de 1939 y la gran depresión, ahora con la ayuda de Jorge Rabié, su hijo. 


Con los años se fueron incorporando los hijos de don Jorge a la empresa, quienes introdujeron innovaciones en los aspectos administrativos y tecnológicos de la empresa. Este nuevo impulso generó en 1980 la creación de “Distribuidora Rabie”. 


Posteriormente, la empresa creció aún más y abarcó su área de influencia nacional: en 1992 se coloca en marcha el Centro de Distribución Santiago, en 1999 el nuevo Centro de Distribución Chillán en Chillán Viejo, y el 2002 es el turno del Centro de Distribución Antofagasta, para abastecer desde allí a la Primera Región. Su cobertura se extiende así desde Arica a Chiloé.



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En conversación con Gonzalo Lillo, quien trabaja en el área de remuneraciones, quisimos saber la percepción que tenían de Winper, software que eligieron hace casi cinco años con la intención de hacer mejoras en el área, además de problemas con el que tenían. Dice que no está en duda seguir trabajando con él, ya que se han cumplido las expectativas. 

En lo particular, al señor Lillo le gusta las posibilidades de revisiones que permite el sistema: “un proceso no se realiza y se ejecuta a la primera, hay revisiones constantes”. Además del reporteador, herramienta cuyos beneficios fueron también destacados por otros clientes. 

No sólo el funcionamiento del producto es rescatado, también la labor de Soporte: “Dan soluciones oportunas a los errores que se reportan y el servicio postventa es muy bueno”. Nos cuenta además de su relación con personas del equipo de Innovasoft, con quienes ha trabajado codo a codo y lo han ayudado en momentos de apuro. 

Sin duda, ha sido una gran experiencia.






Gonzalo Lillo
Área de Remuneraciones - Rabie